La fábula narra la historia de una hormiga maestra feliz que disfrutaba enseñando a sus alumnos. Sin embargo, con el tiempo fueron contratando más personal administrativo y de supervisión que generaron más papeleo y burocracia, lo que estresó y desmotivó a la maestra. Finalmente fue despedida por los bajos resultados de sus alumnos en una evaluación, a pesar de que ella se esforzaba por enseñar.