Esta niña nació en 1997 y perdió a su padre en el terremoto de Armenia en 1999. Más tarde, en 2008, su tío, a quien veía como una figura paterna, fue asesinado. A pesar de estas pérdidas, creció feliz al lado de su madre, abuela y hermano menor. Ahora, con 15 años, sueña con ser policía para combatir la delincuencia y honrar la memoria de su padre y tío. Agradece a Dios por su familia actual y su capacidad de superar los traumas del pasado