Una joven rica tenía una vida perfecta pero estaba estresada por el trabajo y los quehaceres. Su padre le regaló una flor rara y le dijo que la cuidara conversando y regando. La joven se olvidó de la flor y esta murió. Su padre le explicó que al igual que la flor, las personas que amamos también necesitan atención para no morir emocionalmente.