El poema describe la experiencia de envejecer desde la perspectiva de una mujer, pasando por las diferentes etapas de su vida como niña, joven, esposa, madre y finalmente anciana. A pesar de los cambios físicos del envejecimiento, su espíritu joven permanece intacto. Ella le pide a los demás que vean más allá de las apariencias y comprendan su verdadera identidad. Los pasajes bíblicos enfatizan la importancia de cuidar a las viudas y los huérfanos.