El documento enfatiza que hemos perdido el verdadero significado de la palabra "urgente" y vivimos una vida apresurada sin valorar lo realmente importante. Nos urge detenernos para apreciar pequeños momentos como observar la naturaleza, pasar tiempo con los niños y familiares, y darnos cuenta de lo afortunados que somos de estar vivos. Debemos aprovechar el tiempo para vivir plenamente en lugar de llenar nuestros días solo de obligaciones y proyectos sin disfrutar la vida.