La telefonía móvil permite la comunicación a través de teléfonos que no están conectados físicamente mediante cables, sino que envían mensajes a través de ondas electromagnéticas. Funciona gracias a una red de antenas repartidas que forman células hexagonales y teléfonos móviles que se comunican con ellas. Las ventajas incluyen poder hablar y enviar mensajes desde cualquier lugar, pero también puede causar dependencia y problemas de salud si no se usa responsablemente.