El rugby se originó a partir de juegos antiguos como el episkyros griego y el harpastum romano. Actualmente promueve valores como la integridad, pasión, solidaridad, disciplina y respeto. Después de cada partido, los equipos comparten un "tercer tiempo" donde comen y beben juntos para confraternizar y suavizar cualquier resentimiento. Más que un deporte, el rugby se considera un estilo de vida donde los valores del juego se aplican tanto dentro como fuera de la cancha.