Este capítulo discute la variedad en artefactos y cómo esta refleja la identidad. Explora cómo la variedad surge de las estrategias de producción y convenciones, y cómo los productos pueden comunicar significados culturales que forman parte de la identidad. Concluye que aunque los productos varían en características, juntos ayudan a crear una cultura global compartida ligada a las comunicaciones y diferentes formas de pensar.