Este documento presenta un vía crucis simbólico de 15 estaciones que representan las dificultades y el sufrimiento que enfrenta un estudiante víctima de bullying en la escuela. A través de cada estación, se describe cómo el estudiante es rechazado y marginado por sus compañeros, sufriendo insultos, agresiones físicas y emocionales, hasta que finalmente es olvidado por todos. La última estación es un llamado a la compasión y a acoger a aquellos que son rechazados.