VIRUS INFORMÁTICOS
Un virus informático es un malware que tiene por objeto alterar el normal
funcionamiento de la computadora, sin el permiso o el conocimiento del usuario.
Los virus, habitualmente, remplazan archivos ejecutables por otros infectados
con el código de este. Los virus pueden destruir, de manera intencionada, los
datos almacenados en un ordenador, aunque también existen otros más
inofensivos, que solo se caracterizan por ser molestos.
Los virus informáticos tienen, básicamente, la función de propagarse a través de
un software, no se replican a sí mismos porque no tienen esa facultad como el
gusano informático, son muy nocivos y algunos contienen además una carga
dañina con distintos objetivos, desde una simple broma hasta realizar daños
importantes en los sistemas, o bloquear las redes informáticas generando tráfico
inútil, existen varios tipos de virus, con características propias, que actúan de
distinta forma. Así, el término virus engloba tres tipos de amenazas diferentes:
virus, gusanos y troyanos.
El funcionamiento de un virus informático es conceptualmente simple. Se ejecuta
un programa que está infectado, en la mayoría de las ocasiones, por
desconocimiento del usuario. El código del virus queda residente (alojado) en la
memoria RAM de la computadora, aun cuando el programa que lo contenía haya
terminado de ejecutarse. El virus toma entonces el control de los servicios
básicos del sistema operativo, infectando, de manera posterior, archivos
ejecutables que sean llamados para su ejecución. Finalmente se añade el código
del virus al programa infectado y se graba en el disco.
Un virus informático es un pedazo o secuencia de código ejecutable que se
caracteriza por ser capaz de clonarse a sí mismo. Los virus informáticos se
propagan a gran velocidad, por lo que a menudo resultan muy difíciles de
erradicar. Se acoplan prácticamente a cualquier tipo de archivo, quedando en su
interior y difundiéndose a diferentes archivos. Algunos virus informáticos
contienen una rutina que hacen que se activen y causen algún daño, como que
aparezcan en la pantalla imágenes y mensajes, hasta llegar incluso a la pérdida
de información.
Nacieron durante la década de 1980. Con el transcurso del tiempo, la aparición
de sistemas operativos más avanzados e Internet, ha hecho que los antivirus
hayan evolucionado hacia programas más avanzados que no sólo buscan
detectar virus informáticos, sino bloquearlos, desinfectarlos y prevenir una
infección de los mismos, y actualmente ya son capaces de reconocer otros tipos
de malware, como spyware, rootkits, etc. El funcionamiento de un antivirus varía
de uno a otro, aunque su comportamiento normal se basa en contar con una lista
de virus conocidos y sus formas de reconocerlos. Adicionalmente, muchos de
los antivirus actuales han incorporado funciones de detección pro-activa, que no
se basan en una lista de malware conocido, sino que analizan el comportamiento
de los archivos o comunicaciones para detectar cuáles son potencialmente
dañinas para el ordenador, con técnicas como heurística, HIPS, etc. Usualmente,
un antivirus tiene uno o varios componentes residentes en memoria que se
encargan de analizar y verificar todos los archivos abiertos, creados,
modificados, ejecutados y transmitidos en tiempo real, es decir, mientras el
ordenador está en uso.
Todo virus es un programa y, como tal, debe ser ejecutado para activarse. Es
imprescindible contar con herramientas de detección y descontaminación.
Ningún sistema de seguridad es 100% infalible. Por eso todo usuario de
computadoras debería tratar de implementar medidas de seguridad antivirus, no
sólo para proteger su propia información sino para no convertirse en un agente
de propagación de algo que puede producir daños graves e indiscriminados.

Virus informáticos

  • 1.
    VIRUS INFORMÁTICOS Un virusinformático es un malware que tiene por objeto alterar el normal funcionamiento de la computadora, sin el permiso o el conocimiento del usuario. Los virus, habitualmente, remplazan archivos ejecutables por otros infectados con el código de este. Los virus pueden destruir, de manera intencionada, los datos almacenados en un ordenador, aunque también existen otros más inofensivos, que solo se caracterizan por ser molestos. Los virus informáticos tienen, básicamente, la función de propagarse a través de un software, no se replican a sí mismos porque no tienen esa facultad como el gusano informático, son muy nocivos y algunos contienen además una carga dañina con distintos objetivos, desde una simple broma hasta realizar daños importantes en los sistemas, o bloquear las redes informáticas generando tráfico inútil, existen varios tipos de virus, con características propias, que actúan de distinta forma. Así, el término virus engloba tres tipos de amenazas diferentes: virus, gusanos y troyanos. El funcionamiento de un virus informático es conceptualmente simple. Se ejecuta un programa que está infectado, en la mayoría de las ocasiones, por desconocimiento del usuario. El código del virus queda residente (alojado) en la memoria RAM de la computadora, aun cuando el programa que lo contenía haya terminado de ejecutarse. El virus toma entonces el control de los servicios básicos del sistema operativo, infectando, de manera posterior, archivos ejecutables que sean llamados para su ejecución. Finalmente se añade el código del virus al programa infectado y se graba en el disco. Un virus informático es un pedazo o secuencia de código ejecutable que se caracteriza por ser capaz de clonarse a sí mismo. Los virus informáticos se propagan a gran velocidad, por lo que a menudo resultan muy difíciles de erradicar. Se acoplan prácticamente a cualquier tipo de archivo, quedando en su interior y difundiéndose a diferentes archivos. Algunos virus informáticos contienen una rutina que hacen que se activen y causen algún daño, como que
  • 2.
    aparezcan en lapantalla imágenes y mensajes, hasta llegar incluso a la pérdida de información. Nacieron durante la década de 1980. Con el transcurso del tiempo, la aparición de sistemas operativos más avanzados e Internet, ha hecho que los antivirus hayan evolucionado hacia programas más avanzados que no sólo buscan detectar virus informáticos, sino bloquearlos, desinfectarlos y prevenir una infección de los mismos, y actualmente ya son capaces de reconocer otros tipos de malware, como spyware, rootkits, etc. El funcionamiento de un antivirus varía de uno a otro, aunque su comportamiento normal se basa en contar con una lista de virus conocidos y sus formas de reconocerlos. Adicionalmente, muchos de los antivirus actuales han incorporado funciones de detección pro-activa, que no se basan en una lista de malware conocido, sino que analizan el comportamiento de los archivos o comunicaciones para detectar cuáles son potencialmente dañinas para el ordenador, con técnicas como heurística, HIPS, etc. Usualmente, un antivirus tiene uno o varios componentes residentes en memoria que se encargan de analizar y verificar todos los archivos abiertos, creados, modificados, ejecutados y transmitidos en tiempo real, es decir, mientras el ordenador está en uso. Todo virus es un programa y, como tal, debe ser ejecutado para activarse. Es imprescindible contar con herramientas de detección y descontaminación. Ningún sistema de seguridad es 100% infalible. Por eso todo usuario de computadoras debería tratar de implementar medidas de seguridad antivirus, no sólo para proteger su propia información sino para no convertirse en un agente de propagación de algo que puede producir daños graves e indiscriminados.