Vivir significa apreciar plenamente cada momento a través de la percepción de la belleza que nos rodea, entender que el tiempo es fugaz y aprovecharlo intensamente, y dar lo mejor de uno mismo a través del amor y la bondad. Vivir también implica enfrentar las adversidades con valentía, aprender constantemente, evolucionar para ser mejores personas, y amar apasionadamente a través de gestos como caricias y escucha.