Poesía solidaria

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Poesía en tiempos de crisis. Selección de poemas de temática social

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Poesía solidaria

  1. 1. POESÍA SOLIDARIA Poesía en tiempos de crisis Poesía en tiempos de crisis
  2. 2. EN LA INMENSA MAYORÍA Podrá faltarme el aire, el agua, el pan, sé que me faltarán. El aire, que no es de nadie. El agua, que es del sediento. El pan... Sé que me faltarán. La fe, jamás. Cuanto menos aire, más. Cuanto más sediento, más. Ni más ni menos. Más. BLAS DE OTERO
  3. 3. QUIERO UN POEMA SENCILLO Y BUENO Quiero un poema sencillo y bueno como el pan, caliente y oloroso con ese olor de gente, de harina, de manos amasando y de un gran fuego rojo en el cielo del horno. Quiero decirte: Ven, mi pan es tuyo ¿no ves qué manos lo amasaron? ¿no ves que un mismo amor lo ha cocido y que mis manos y las tuyas estuvieron juntas en la panadería? ¿No ves que venimos amasando pan desde el primer grano que sembramos? Ven: compartamos el pan y la esperanza aunque el dolor sea largo y la angustia infinita. MICHÈLE NAJLIS
  4. 4. ORACIÓN DE UN DESOCUPADO Padre, desde los cielos bájate, he olvidado las oraciones que me enseñó la abuela, pobrecita, ella reposa ahora, no tiene que lavar, limpiar, no tiene que preocuparse andando el día por la ropa, no tiene que velar la noche, pena y pena, rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente. Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces, que me muero de hambre en esta esquina, que no sé de qué sirve haber nacido, que me miro las manos rechazadas, que no hay trabajo, no hay, bájate un poco, contempla esto que soy, este zapato roto, esta angustia, este estómago vacío, esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre cavándome la carne, este dormir así, bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido te digo que no entiendo, Padre, bájate, tócame el alma, mírame el corazón, yo no robé, no asesiné, fui niño y en cambio me golpean y golpean, te digo que no entiendo, Padre, bájate, si estás, que busco resignación en mí y no tengo y voy a agarrarme la rabia y a afilarla para pegar y voy a gritar a sangre en cuello porque no puedo más, tengo riñones y soy un hombre, bájate, qué han hecho de tu criatura, Padre? ¿Un animal furioso que mastica la piedra de la calle? JUAN GELMAN
  5. 5. EL CAPITALISMO… El capitalismo se autodestruye Eso sí, compañero: no te apresures a descorchar la botella: hoy sabemos ya sin asomo de duda que se lleva el mundo por delante JORGE RIECHMANN
  6. 6. NIÑOS DE SOMALIA Yo como Tú comes Él come Nosotros comemos Vosotros coméis ¡Ellos no! GLORIA FUERTES
  7. 7. TIERRA INCÓGNITA Dice dadá, se hace pipí, suelta pupú, Teme al guaguá y odia al miau. Y sin cesar hay que cambiarle pañales. Tomo el babero. Le limpio una vez más su boquita. Espejo de qué enigma sus pobres ojos. Cuánto dolor del mundo en el inocente Que por fortuna no se da cuenta de nada… O eso creemos, al vernos, Igual que él, de repente, un día, Nadie está a salvo. Y nuestro niño en su camino a la inversa Nació en la tumba para llegar a esta cuna. Volvió a la semilla. Perdió en el viaje su inteligencia implacable Y su ferocidad para burlarse de todo y todos. Nuestro bebé ultrasenecto Navegó el río feroz de la vida a contracorriente. Su victoria es ser de nuevo un recién nacido. Pero esta vez ha llegado al mundo Es una tierra incógnita que llamamos Alzheimer´. JOSÉ EMILIO PACHECO
  8. 8. IGUALES No olvides por favor que tengo nombre. Yo soy igual y soy distinta. Soy igual en la tierra y en mi oficio de obrero. Soy distinta en la tibia luna de mi sexo. No hay eclipse más dulce que tu cuerpo y mi cuerpo. Pero por favor no olvides el nombre que tengo. Soy distinta, a veces, pero soy igual. Tengo la misma hambre de trigales y vientos. ANA ISTARÚ
  9. 9. JUEGO DE NIÑOS Se necesita la imaginación de un niño para transformar el mundo en un juguete: un triciclo sin ruedas en un avión supersónico unas latas vacías en un tren de pasajeros unas cajas de cereales en una ciudad hermosa Se necesita la imaginación de un adulto para transformar un avión supersónico en una máquina de disparar misiles un tren de pasajeros en un caos de fierros retorcidos una ciudad hermosa en un montón de escombros radiactivos Se necesita el ejemplo de los mayores para que los niños jueguen a la guerra ÓSCAR HAHN
  10. 10. ESO SOMOS Eso somos: las flechas En un arco tendido, la despreciable indiada; Las leñas que han de arder en los fogones Del blanco en La Misión, los hijos de la intemperie, Del vasto infierno de los desiertos, Definitivamente condenados. Eso somos: La sombra de lo que fuimos, Un ala destrozada en pleno vuelo Cubierta por la sombra del murciélago, El habitante forestal, ahora Cazado en plena selva, los guerreros vencidos Definitivamente. Eso somos: la estela Del salto del jaguar al infinito, Los más desamparados de la tierra; Calabazas vacías sin ecos ni semillas, Sustraídas de una fuerza brillante, Los golpeados, los tristes, los caídos Definitivamente. Eso somos. Definitivamente. ELVIO ROMERO
  11. 11. EN ESTE MISMO INSTANTE… En este mismo instante hay un hombre que sufre, un hombre torturado tan sólo por amar la libertad. Ignoro dónde vive, qué lengua habla, de qué color tiene la piel, cómo se llama, pero en este mismo instante, cuando tus ojos leen mi pequeño poema, ese hombre existe, grita, se puede oír su llanto de animal acosado, mientras muerde sus labios para no denunciar a los amigos. ¿Oyes? Un hombre solo grita maniatado, existe en algún sitio. ¿He dicho solo? ¿No sientes, como yo, el dolor de su cuerpo repetido en el tuyo? ¿No te mana la sangre bajo los golpes ciegos? Nadie está solo. Ahora, en este mismo instante, también a ti y a mí nos tienen maniatados. JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO
  12. 12. CERO Mi saldo disminuye cada día Qué digo cada día Cada minuto cada Bocanada de aire Muevo mis dedos como si pudieran Atrapar o atraparme Pero mi saldo disminuye Muevo mis ojos como si pudieran Entender o entenderme Pero mi saldo disminuye Muevo mis pies cual si pudieran Acarrear o acarrearme Pero mi saldo disminuye Mi saldo disminuye cada día Qué digo cada día Cada minuto cada Bocanada de aire Y todo porque ese Compinche de la muerte El cero Está esperando. MARIO BENEDETTI
  13. 13. ROBADNOS Y LLAMADLO ECONOMÍA NACIONAL… Robadnos y llamadlo economía nacional. Quitadnos nuestras casas y llamadlo planificación regional. Humilladnos y llamadlo asistencia social. Volvednos locos y llamadlo higiene mental. Envenenadnos y llamadlo conservación del medio ambiente. Adormecednos y llamadlo ideología de consumo. Lanzadnos al paro y llamadlo reconversión. Confundidnos y llamadlo publicidad. Vended nuestros cuerpos y llamadlo libertad sexual. Engañadnos y llamadlo política de rentas. Cosificadnos y llamadlo nivel de vida. Escarneced nuestro trabajo y llamadlo jubilación anticipada. Mentidnos y llamadlo libertad de expresión. Tiranizadnos y llamadlo democracia. CLAES ANDERSSON
  14. 14. EL CONTESTADOR AUTOMÁTICO DEL NEOLIBERALISMO Si quiere control pulse distracción. Si quiere seguridad pulse violencia. Si quiere desmantelar los derechos sociales y los servicios públicos pulse crisis económica. Si quiere medidas impopulares pulse resignación. Si quiere público pulse publicidad. Si quiere engañar pulse sugestionar. Si quiere inducir comportamientos pulse emotividad. Si quiere vulgaridad pulse corazón. Si quiere cultura pulse moda. Si quiere privatizaciones, precariedad y flexibilidad vuelva a pulsar crisis económica. La operación se está procesando. Recuerde, nuestras órdenes son sus deseos. ANTONIO ORIHUELA
  15. 15. LOA DE LA DIALÉCTICA Con paso firme se pasea hoy la injusticia. Los opresores se disponen a dominar otros diez mil años más. La violencia garantiza: «Todo seguirá igual.» No se oye otra voz que la de los dominadores, y en el mercado grita la explotación: «Ahora es cuando empiezo.» Y entre los oprimidos, muchos dicen ahora: «Jamás se logrará lo que queremos». Quien aún esté vivo no diga «jamás». Lo firme no es firme. Todo no seguirá igual. Cuando hayan hablado los que dominan, hablarán los dominados. ¿Quién puede atreverse a decir «jamás»? ¿De quién depende que siga la opresión? De nosotros. ¿De quién que se acabe? De nosotros también. ¡Que se levante aquel que está abatido! ¡Aquel que está perdido, que combata! ¿Quién podrá contener al que conoce su condición? Pues los vencidos de hoy son los vencedores de mañana y el jamás se convierte en hoy mismo. BERTOLT BRECHT

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