BIJLEL KPUSIK´AL
POR

CHÄKCHÄK BAJLUM
-El camino del Corazón de Iten Mario Mendoza
Camacho-
Cleo
Cuando escribo esto,
tú sufres;
callada, sin emitir llanto, no te quejas,
y tu dolor es inmenso.
Tus ojos golpean mi ...
Tu nombre
Desde hoy,
te llamarás olvido;
en ti, caerán mis oscuras lágrimas,
que en las noches solitarias empapan mi pecho...
Réquiem para un amor
Canta fuerte corazón,
que mi mente te acompaña;
pide quedo a Dios por ella,
que los ojos mojan tu ple...
Canta,
mientras con las bellas flores del recuerdo cubro su ataúd;
Canta,
mientras bajo el féretro a la tierra del olvido,...
Al amor de toda una vida
Quien debiendo un beso, dice adiós,
jamás se olvidará;
no importa si casi en la niñez la deuda na...
Héroes del silencio
Son aquellos que ante la tragedia callan,
ante el amor, se entregan desnudos y sin defensa;
a la vida,...
ella, es tu heroína angelical.
Esos héroes, anónimos y abnegados,
los tienes en tu hogar;
reconócelos, abrázalos,
que su s...
Ahora sé...
Ahora sé lo que es extrañar,
siento el vacío, la inseguridad, la otra cara de la soledad;
sé que se extraña, n...
Los planes que teníamos, antes titanes,
ahora insectos que confusos mueren fumigados;
uno a uno, se derrumban, y como piez...
Mujer fatal
Mujer de combinación fatal,
falsa y bella;
de alma libertina,
y mirada tierna.
Conquistas con una fácil mirada...
Tu recuerdo
Pensando en ti,
en oscuro rincón;
triste sonrío,
pareciera que veo algo, pero tengo los ojos en el vacío.
Recu...
La loca del pueblo
corre la loca, de calle en calle,
gritando: mi casa se ha quemado!
mi marido dentro,
durmiendo quedó.
N...
Para los demás,
veinte años tiene que una mujer cansada de los golpes y la infidelidad,
a su casa, con su marido dentro,
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Yo
Lo que tanto temía, realidad es hoy,
me he olvidado como era, ya no sé quien soy;
busco en el miedo consuelo,
en la ago...
Tú
Donde nace el caudal y el agua brota cristalina,
nace tu persona;
donde nacen las flores, con sus pétalos tiernos,
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OSCURAS AVES
Cuando a los espejos de la vida los ojos cierro,
las verdades se revelan;
en la oscuridad, mis ideas brillan,...
ABUELITA
abuela,
abuelita, como de niño te decía, recuerdas?
verdugo despiadado el que Dios envía a los mortales;
el tiemp...
Historia de un amor
Un lunes de noviembre la vi,
entre gente que desconocida para mi, alguien su nombre pronunció;
ella es...
Mis manos,
lento, empiezan a sanar;
y sin dudarlo, en esta búsqueda por el verdadero amor,
al fuego las volvería a apostar...
Mis demonios
Heme aquí,
en mi cárcel, con mis demonios;
no es la primera vez que a ella regreso, escapo para ver la luz,
p...
Pero los demás se unen,
Saben que si ellos comen, nada les quedará;
Pelean rabiosos, y en grupo los derriban,
mientras mi ...
Amorosamente
Por las tardes, cuando la calma toma el día,
en el cálido aire la mente del cuerpo se despega;
vuela como ave...
Quien domina los sentidos es la mente,
para mi, la fuente del verdadero amor;
sentidos que nos permiten ver aquella bella ...
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Bijlel kpusik El camino del Corazón Poemario

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Bijlel kpusik El camino del Corazón Poemario

  1. 1. BIJLEL KPUSIK´AL POR CHÄKCHÄK BAJLUM -El camino del Corazón de Iten Mario Mendoza Camacho-
  2. 2. Cleo Cuando escribo esto, tú sufres; callada, sin emitir llanto, no te quejas, y tu dolor es inmenso. Tus ojos golpean mi hombría, me dicen: “ veme, tan pequeña y frágil; tengo la valentía que te hace falta, el coraje sin el que te arrastras por la vida”; eres un animal salvaje, divino, talvez mañana te encuentre muerta; jamás habré conocido tu queja. ¿ porqué no me pides ayuda, no me pides amor?, ¿no ves que estoy dispuesto a dártelo?, ¿que nadie me lo ha ofrecido como a ti?; no ves que es un amor como el que sueño. Un amor que la carne no alcanza, puro y sin baja pasión; tan intenso, que duele, hace brotar lágrimas tiernas y estremece el alma por su desinterés. Esa enfermedad que en la piel tienes, y que a tu corazón no alcanza; podrá segarte los ojos con pus y sangre, comer tu carne como un asesino voraz, pero jamás alcanzará tu dignidad, tu valentía chiquita. Tienes tal salvajismo o valor, que ni cuando sentiste la curación destripar esas llagas de carne podrida emitiste sonido alguno; solo me veías, no pude sostenerte la mirada. Ya no puedo escribir mas, las lágrimas me han segado; no sé de tu suerte, si vivas o mueras, Solo sé que tienes lo que a tantos falta; y eso que tan sólo eres una cachorrita moribunda; duerme ya, que el sueño te traiga fortaleza o muerte, de cualquier forma, estarás mejor. Duerme ya chiquita, duerme, mientras yo vivo con tu enfermedad en el alma; mientras busco en mis entrañas ese valor, ese salvajismo, que me permita vivir sin lamentar.
  3. 3. Tu nombre Desde hoy, te llamarás olvido; en ti, caerán mis oscuras lágrimas, que en las noches solitarias empapan mi pecho roto. Desde hoy, te llamarás silencio; el reclamo de esa bella melodía, estas donde tu risa no alcanza mis oídos. Desde hoy, te llamarás recuerdo; de un sueño pasado, al cual solo cerrando los ojos llego. Te llamarás de muchas formas, menos por ese nombre, que llenaba mi boca ilusionada; ese nombre, que con ese amor, en tu adiós se perdió. Entre lágrimas lo susurraré, con amargo reclamo, en mis adentros lo ahogaré; te llamarás de muchas formas, hasta que un día, olvide como llamarte.
  4. 4. Réquiem para un amor Canta fuerte corazón, que mi mente te acompaña; pide quedo a Dios por ella, que los ojos mojan tu plegaria. Reza así, tan intenso, que me cortas la respiración; Exhalo un lamento, y nace una queja. Canta ese tierno adiós, tan hermoso, que los ojos con racimos de lágrimas se ciegan; canta fuerte a ese amor, aunque no me dejes respirar. Rézale con esa tierna devoción, aunque jamás mis ojos recuperen la visión; la traición no importa, nada de lo mundano a este bello amor podría ensuciar. Tan bello, tan puro; postrado sin vida, en el fondo de tu dolor. Que sabe ella de tu canto, que sabe ella de nuestro dolor; Piensa que por ella son las lágrimas, que por ella es esta devoción. No sabe, (y nunca sabrá) que le lloramos a un divino amor; no sabe que sin él nada vale ya, no sabe que era quien nos hacia a cada uno especial. Sigue tu canto, de ella no hablemos mas; estamos aquí para llorarle a algo bello, para darle a este amor el ultimo adiós.
  5. 5. Canta, mientras con las bellas flores del recuerdo cubro su ataúd; Canta, mientras bajo el féretro a la tierra del olvido, del nunca mas. Canta solo corazón, que mi voz se apaga; pero, lloremos juntos, que lágrimas si tengo para ese amor. Ya tengo que irme, pero no te apures noble amigo; quédate el tiempo que quieras a cantarle, a solas con él, trata, promete no olvidarle. Tomate el tiempo que necesites para sanar, no te apresuraré; no habrá distracción alguna, nadie en tu luto te presentaré. Tú me dirás cuando acabe el duelo, Tú me dirás cuando aceptes nuevas ilusiones; Adiós amor, dulce amor, Te dejo a solas con el único que te mereció, que te llora y te canta; te dejo con mi corazón.
  6. 6. Al amor de toda una vida Quien debiendo un beso, dice adiós, jamás se olvidará; no importa si casi en la niñez la deuda nace, esa ilusión en otros labios siempre se buscará. Las mariposas que en el pecho se revolvían, con el vuelo del tiempo, en cada lágrima se van; así llega el vacío, y el melancólico recuerdo de su vuelo en el corazón. Tú me debes un beso, bendito beso, por el que no te olvido; bendito beso que revive al niño. Bendito niño, que en mi imaginación me anima; que juega, me reclama, y me roba una sonrisa. Cien besos han pasado, cien mujeres he olvidado; pero ese beso debido es el amor de mi vida, el que siempre busco, el que jamás olvido.
  7. 7. Héroes del silencio Son aquellos que ante la tragedia callan, ante el amor, se entregan desnudos y sin defensa; a la vida, sin quejas amargas enfrentan, con su única arma, lágrimas mudas y tibias. La religión los llama mártires, para mi son héroes; de los cuales las calles están repletas, desde el pordiosero hasta el médico. Cada uno es una historia, una tragedia; que nadie conoce, por que ellos no la pregonan, en el valor de su silencio la queja muere. La miseria ataca a los héroes pobres, la soledad a los que la miseria no alcanza; si no, la enfermedad o la tragedia, a ellos, una lucha nunca les falta. Los héroes tienen dos cualidades necesarias, el valor y el miedo; el que solo posee valor y no siente miedo, es un loco inconsciente. Aquellos que sienten miedo, y con valor a sus demonios enfrentan, son héroes de la vida; mi admiración para ellos, que sufren, callan y mueren. Para los que aman, no piden nada, y dan el alma; para los castigados por la vida, que a su verdugo, una sonrisa le brindan. Hay mas héroes en la vida de los que reconocemos, ése, que trabajó toda su vida, sin queja, si en él pensar para darte todo lo que necesitabas, ése es tu héroe personal; ella, que de su vida misma, la tuya se formó; que en noches de eterno cansancio te alimentó; ella, que su vida daría antes que algo te pudiera tocar,
  8. 8. ella, es tu heroína angelical. Esos héroes, anónimos y abnegados, los tienes en tu hogar; reconócelos, abrázalos, que su silencio no te impida ver sus sacrificios. De hoy en adelante, cuando veas alguien que va por la vida lamentándose y sintiéndose vencido; compadécelo, es un pobre desgraciado; pero si ves que lucha callado, y a la vida no renuncia, admíralo, es un héroe del silencio.
  9. 9. Ahora sé... Ahora sé lo que es extrañar, siento el vacío, la inseguridad, la otra cara de la soledad; sé que se extraña, no por la ausencia de la persona, sino de los sueños que a la vida sentido daban. Ahora sé que con el adiós, se va una vida que en el pudo ser muere; y esa identidad, esa persona, que no seré ya nunca más. De nuevo el vacío impulsa a la búsqueda, del dolor se reconstruye el mundo; pero será otro, en el que ella y yo estábamos, nunca jamás. Tantas cosas he aprendido en lo único que me dejaste, la soledad; que si el tiempo regresar pudiera, créeme, no dejaría que ese mundo se extinguiera. No sé que será de ti, en quien y para quien renacerás; no sé que será de mi, solo sé que te extraño, siento amarte más ahora que no estas. La gente cambia, el tiempo pasa, los amores marchitan; será eso el paso necesario del tiempo y el movimiento inevitable del destino; que sé yo, mas que sin ti, vivir no soporto. Solo sé que mis pasos son mas cortos, que no tengo rumbo; me falta el otro remo, para no navegar en círculos. Las calles son mas anchas, las tardes largas y llenas de hastío; en las noches, las sombras forman imágenes de añoranza, y los ojos en una cama ancha y solitaria, nublados no se confortan.
  10. 10. Los planes que teníamos, antes titanes, ahora insectos que confusos mueren fumigados; uno a uno, se derrumban, y como piezas de cristal, en mi corazón estrellan; como duelen sus astillas. Cada uno muere, y su alma escapa por mis ojos en forma de lagrima; su ultimo lamento, es un suspiro que de mi boca escapa. Vivo sabiendo que he muerto, no sé quien soy; porque existía al verme en tus ojos, y mi nombre, en tus labios adquiría su significado. Eso es el amor, no tener identidad propia, existir en el reflejo de los ojos del ser amado; Esto es la soledad, el vacío; la búsqueda desesperada de esa perdida identidad. Por eso, el que no ama, nunca el rumbo pierde, nunca sentirá la muerte en un adiós; existe para si mismo, nadie le quita su plena y vacía personalidad, sus sueños no tienen socios, de sus deseos nadie tiene la exclusividad; Disfruta la que puede, mientras puede; nunca mira atrás. Pero esa magia, que ahora hechizo es, nunca conocerá; esa secreta sincronía de dos corazones, que para comunicarse no necesitan romper el silencio.
  11. 11. Mujer fatal Mujer de combinación fatal, falsa y bella; de alma libertina, y mirada tierna. Conquistas con una fácil mirada, te alejas con una bella sonrisa; del caído en tu pecho recuerdo no queda, tu sonrisa de una nueva presa se ocupa. Así, crece el numero de tus conquistas, el numero de amantes, que entre lágrimas y lamentos no te olvidan; aún con la daga de tu adiós clavada en el corazón, añoran tu mirada, la luz de tus ojos, de tus labios el calor. Eres una mujer fatal, como todas las criaturas venenosas, fascinante de verdad; como la luz que atrae a las polillas, eres irresistible, simplemente mortal. Te desprecio, porque jamás te tendré; y bajo la mirada, que si me miras, de amor a tus pies me postraré.
  12. 12. Tu recuerdo Pensando en ti, en oscuro rincón; triste sonrío, pareciera que veo algo, pero tengo los ojos en el vacío. Recuerdo el brillo de tus ojos, tu pelo al viento, tu sonrisa sin igual, tu cuerpo en movimiento. Y reniego de mi libertad, de nada me sirve; como hoja al viento, sin ti, en soledad. Para cuando recuerdo tus besos, mi sonrisa se acentúa; el corazón late engañado, viviendo un recuerdo apasionado. Y lo que recordar no quiero, al corazón asalta; tu adiós, que a la realidad me vuelve. Mis ojos se abren con una lágrima furtiva, Y con un suspiro, mi sonrisa se desvanece; la vida sigue, como tu recuerdo, hasta que la muerte no me permita recordar mas.
  13. 13. La loca del pueblo corre la loca, de calle en calle, gritando: mi casa se ha quemado! mi marido dentro, durmiendo quedó. Nadie la mirada le ofrece, todos saben porqué; a ella no le importa, gritando sigue su calamidad. Mi casa se ha quemado! parecía un bello lirio naranja, que resplandecía en la oscuridad; y él, dormido, inocente parecía también (decía al vacío). Ríe sentada en una banqueta, con las manos aprisionando sus mejillas; ríe y grita: mi casa se ha quemado! mi marido como un león dormido al que la muerte sorprendió; al fuego no pudo golpear, a él no pudo burlar. Se ha quemado mi casa! yo la vi arder! se quemó como la marchita paja de promesas e ilusiones; como el hombre que con sus manos la construyó. ardió fuerte, como sus golpes arteros; fuerte, como sus engaños, traicionero! . La histeria le invade, a veces y grita a toda mujer: cuida que tu casa no se queme! a veces, se le ve callada y ausente; con una leve sonrisa tierna en su faz. Y dice: del fuego, un bello ángel se ha salvado; solo el demonio en las llamas quedó. Eso, entre otras cosas balbucea y divaga; para ella su casa hoy se quemó.
  14. 14. Para los demás, veinte años tiene que una mujer cansada de los golpes y la infidelidad, a su casa, con su marido dentro, fuego prendió. Esa es la historia de la loca del pueblo, la que los mayores cuentan; por la que algunas mujeres la justifican, por la que algunos hombres la condenan. La locura la libró de la cárcel, el destino a las calles la aventó; duerme entre las cajas del mercado, donde come cualquier cosa que se pueda masticar. Así pasaron de su vida mas de veinte años, entre sus gritos histéricos; y por su ángel, sus lamentos. Dicen que al final de sus días, su ángel llegó; no era un mensajero de la muerte; si no de la redención, del perdón. Un joven medico, vestido de blanco, la mejilla le acarició, ven madre, dijo él; ven, a donde tu nueva casa te espera, tan limpia, tan tranquila, que nunca se quemará. Fue lo ultimo que se supo de la loca en el pueblo, jamás sus lamentos se volvieron a escuchar; mientras las viejas mujeres dicen: cuantas casas se queman por dentro, sin que se vean arder; cuantas locas por dentro piensan: mi casa quemare!, cuantos hombres crueles merecen en el fuego perecer.
  15. 15. Yo Lo que tanto temía, realidad es hoy, me he olvidado como era, ya no sé quien soy; busco en el miedo consuelo, en la agonía resurrección. En decolorado recuerdo, veo aquella alegría, de vivir simplemente la vida; sin lágrimas, sin confusión. He despertado del sueño, o en pesadilla este se tornó; ya me cuesta el recuerdo, hasta creo que nunca pasó. Ya todo me es ajeno, para mí, todo acabó; solo canto como las cigarras, al recuerdo de aquellas dulces primaveras, en las que el sol jamás se ocultó, canto con frío en el alma, de miedo y desesperación. Tengo mi pecho árido, que algún día floreció; mi vida vacía, que algún día prometió. El roble de mi voluntad hecho jirones, las flores de mi esperanza marchitas; solo tú sabes Señor el porqué de mi extraño destino, el porqué esa semilla no germinó.
  16. 16. Tú Donde nace el caudal y el agua brota cristalina, nace tu persona; donde nacen las flores, con sus pétalos tiernos, brota tu dulce aroma. Donde las aves planean esta tu corazón, y donde a trinar se detienen, tu risa; cuando la noche cae clara y serena, basta alzar la mirada para tus ojos encontrar, esos, que destellan luminosos como bello par de estrellas. Aún si la noche no brillara, ni el agua fuera cristalina y las aves no trinaran; la misma luz, la misma melodía al verte se escuchara. Y si por desgracia verte no fuera posible, me basta con cerrar los ojos; y a mi viene tu aroma, en un largo suspiro amada mía.
  17. 17. OSCURAS AVES Cuando a los espejos de la vida los ojos cierro, las verdades se revelan; en la oscuridad, mis ideas brillan, y en el silencio mi pensamiento habla. en esa ciega e intima soledad, veo lo que el corazón en verdad desea, en esas cómplices lágrimas se revelan pasiones ocultas; pienso y sufro, deseo y me avergüenzo (pero me libero). son los deseos oscuras aves, murciélagos en las tinieblas del ser al acecho; prestas a volar cuando por la luz del pensamiento son tocadas, aunque la conciencia y la moral las espanten tanto que a morder la tranquilidad de la mente se atreven. cuan profunda y oscura es la mente, cuantos murciélagos se tienen? quien tiene el valor de hacerlos al viento de día? yo no lo tengo, los confino a la parte mas oscura de la cueva, los oculto y en la moralidad encajo. pero sin ellos mi pluma alma no tiene, y mi sentir es un hipócrita reclamo; deseo liberarlos, que vuelen! aunque a la moral de la gente espanten.
  18. 18. ABUELITA abuela, abuelita, como de niño te decía, recuerdas? verdugo despiadado el que Dios envía a los mortales; el tiempo que todo arrasa, todo sepulta, carne, obra y piedra. como quisiera retarlo, a puño o espada; arrebatarle las partes que de ti se lleva, tu vista, tu fuerza, tu ágil andar, tu lucido pensar. pero ni las grandes obras que orgullosas lo desafían con él pueden abuelita, que podré hacer solo con mi cariño y tu recuerdo? abuelita querida! como quisiera engañarlo. para que su vista de ti aparte, pero en mi no se fija; a veces voltea, y en los ojos de mi madre veo su fatal presencia, sé que a mi vendrá cuando de ustedes se sacie. vencerlo es imposible, rendirse a él cobardía; abuelita, recuerdas?... claro que recuerdas! mis caprichos, si nadie como tú para cumplirlos. dejemos esta platica, ahora toma tú mi brazo; deja devolverte esa cálida fuerza, con la que otrora me cargabas.
  19. 19. Historia de un amor Un lunes de noviembre la vi, entre gente que desconocida para mi, alguien su nombre pronunció; ella es Marisol, hoy es su cumpleaños. Todo el cuarto con gente se fue a otra dimensión, mis ojos en ella anclaron; la felicité y desde esa noche, tres años separados no pasamos jamás. Me convertí en caballero de brillante armadura, y ella, en mi bella dama, mi princesa encantada; mas blanca que la nieve, mas cálida que el sol, y mas pura para mi, que la virgen madre de Dios. Talvez esa soberbia comparación él castigó, demostrándome que solo era una mujer, y mi pecado, idolatrar a una mortal; pero... que me importa! Si mi corazón nunca sintió tanta dicha y felicidad. Para mi, ella era diosa, fuente de orgullo ante el mundo; arrogante pregonaba: nadie tiene lo que yo! Es única, especial. Cuan equivocado estaba, de que forma me cegó el amor; si otro la tuvo y otro la tiene ya. Me dolió bajar la mirada, y ver la fuente de mi hombría reducida al silencio de la vergüenza; todos los desgraciados que nunca presumir lo que yo sentía pudieron, se confortan preguntando hirientes: ¿Dónde esta ese gran amor? ¿La mujer por la que decías meter las manos al fuego?. Yo, callo y escondo mis quemadas manos tras la espalda; Tal parece que el mundo tenia razón, tal parece que no era tan grande ese amor que prometía superar toda prueba y adversidad. Pero no importa, me equivoqué, acepto mi error, mío y de nadie mas; así acabó un cuento de hadas, sin el clásico final, así, murió un amor que prometía jamás siquiera tambalear.
  20. 20. Mis manos, lento, empiezan a sanar; y sin dudarlo, en esta búsqueda por el verdadero amor, al fuego las volvería a apostar. No solo apuesto mis manos, me apuesto entero yo, que si lo que quiero no encuentro, prefiero arder completo; antes que vivir en un mundo donde el dinero todo compra, en un mundo del amor que busco desierto. Así que, voy de nuevo a la mesa, donde la vida apuesta, y llevo todo lo que poseo; dame ya nuevas cartas vida! y vemos quien gana esta partida. Veamos si te arrebato lo que tanto me niegas, o ardo por completo; no demores, que juego rápido, el todo por el todo; y esta vez, nada de tablas, que sea la definitiva; o me amas o me matas.
  21. 21. Mis demonios Heme aquí, en mi cárcel, con mis demonios; no es la primera vez que a ella regreso, escapo para ver la luz, pero siempre la pierdo, siempre le temo. Mis fieles demonios no me abandonan, solo ellos, en mi miedo me consuelan; solo ellos, a mi soledad no desprecian, no tengo mas amada compañía. A veces, se espantan con una cálida silueta, cuando alguien ocupa mi cama; a veces, se pierden entre la multitud, pero siempre angustiados me buscan, me esperan. A ellos les gusta lo oscuro, lo árido; huyen cuando una lágrima moja mi alma, cuando una luz de esperanza al corazón entra; pero siempre regresan, heridos y flacos, con mi calma se nutren. En las noches serenas revolotean sobre mi cama, al que no le gusta que duerma, a mi lado se acuesta; me paro y prendo un cigarro, para el que siempre esta intranquilo, y escribo para el mejor de ellos, mi mas grande amigo, el que con los demás no se lleva. Ese demonio que se vuelve ángel con el sentimiento, mi melancolía es su alimento; cuando él tiene hambre, patea a los demás, nada le impide hacerme escribir, hacerme llorar. Y todos huyen despavoridos, la celda se abre, y mientras él este satisfecho, estaré libre; al terminar, siempre ríe, con una bella risa de esperanza, y así seguirá, hasta que el hambre de nuevo lo transforme. Aunque no todos comen, El mas flaco es la muerte, que a cambio de saciar su hambre, me ofrece paz; El que mas grita, la locura, quien me envía para seducirme a su bella hermana, la genialidad.
  22. 22. Pero los demás se unen, Saben que si ellos comen, nada les quedará; Pelean rabiosos, y en grupo los derriban, mientras mi demonio amigo me distrae con su hambre. Escribo de nuevo, y sin darme cuenta, me quedo dormido; la mañana me sorprende, y asombrado, los ojos abro, doy gracias por haber vivido un día mas. Mientras yo despierto sereno, ellos están agotados; algunos sangrando, algunos, muertos. Así, el día es mío, hasta que el sol cae; y ellos voraces despiertan en busca de alimento, otra sangrienta batalla da comienzo.
  23. 23. Amorosamente Por las tardes, cuando la calma toma el día, en el cálido aire la mente del cuerpo se despega; vuela como ave sin nido, se pasea entre el recuerdo y lo nunca dicho. Navega en futuras ilusiones, como una flor de río; a veces, en recuerdos tristes, los ojos cristaliza, a veces, en locos sueños, y grandes aventuras, los complacidos labios abren paso a una sonrisa. La mente es un colibrí, que por las flores de lo vivido va; tratando de rescatar el sabor, la miel o la hiel de esa flor. La mente es un león, que dormido, impaciente, desafía la realidad; la mente es un verdugo también, que ciñe fuerte las amarras al dolor. Soy un poeta traidor de la tradición, porque rompo el mito, le quito su corona al corazón; donde todos dicen que esta el sufrimiento, donde nace el amor. La verdad es que no, la mente es de los sentimientos la fuente de incubación; en la mente esta el alma, en la mente esta Dios. Disculpa romanticismo, el ataque a tu emblema; pero todos dicen que la mente fría solo sabe razonar, entonces, ¿por qué lloramos cuando nos hace recordar?. Todos dicen que el corazón se rompe por un adiós, por una traición; entonces, ¿por qué la mente es la que se ofusca y pierde el control?, seamos justos, quien menos tiene que ver con el amor, es el corazón.
  24. 24. Quien domina los sentidos es la mente, para mi, la fuente del verdadero amor; sentidos que nos permiten ver aquella bella mujer, y aún, al cerrar los ojos, su aroma disfrutar. Y si tienes la dicha de verla y sentir su aroma, ¿que me dices de sus cabellos acariciar?, ¿No es bella y noble la mente?, reflexiona y reconoce todo lo que te da. En ella esta el recuerdo, la fuerza del presente y los planes del futuro; un consejo amorosamente: no dejes que te acostumbren al sufrimiento, no dejes que te sumerjan en el pesimismo. Tú, amorosamente, eres la luz y autentico regalo de Dios; nunca olvides tu origen, nunca por la materia te dejes limitar. Rompe las negras cadenas del odio y la venganza, cuando las circunstancias sean grises, recuérdame la tierna imagen de mi madre; cuando la vida me fastidie, hazme oír de la naturaleza su bella sinfonía, cuando sienta que nada queda, hazme ver lo bello de la vida.

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