El documento aborda el fenómeno del síndrome de Estocolmo en el contexto de secuestros y relaciones de abuso. Se explora cómo las víctimas desarrollan vínculos emocionales con sus agresores como estrategia de supervivencia, experimentando sentimientos positivos hacia ellos y rechazo a quienes intentan ayudarlas. Además, se menciona la persistencia de estas dinámicas en contextos laborales adversos, donde el 67% de las personas soportan el maltrato gerencial debido a la falta de opciones.