ANALISIS DE LA GUERRA ELECTRÓNICA EN EL ENFRENTAMIENTO ARABE-ISRAELI DE "YOM
KIPUR"
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SINTESIS DE LA GUERRA
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abastecimiento del tercer ejército egipcio y la ciudad de Suez.
Esta operación cambió completamente la situación militar, ...
Inmediatamente después comenzó la perturbación electrónica de las
comunicaciones de radio israelíes que hizo imposible el ...
los montajes cuádruples antiaéreos asistidos por radar y montados sobre carros "ZSU23-4 Shilka". Finalmente, iban los misi...
a las fuerzas egipcias una capacidad de defensa aérea, a cualquier cota,
verdaderamente excepcional, como para permitirle ...
La mayoría de estas tácticas suponía el ataque directo al sistema de misiles
adversarios. Una de las más arriesgadas, pero...
aviones, un precio altísimo si se refiere a toda la fuerza aérea del país, casi todos los
derribados por los nuevos sistem...
lóbulo.
El procedimiento conocido con el nombre de "repetición de ganancia inversa",
utilizado por los israelíes en esta g...
análisis de las emisiones electromagnéticas interceptadas, datos muy precisos sobre
el tipo y el armamento de las unidades...
enemiga varada, que fue atacada y destruida a cañonazos.
La noche siguiente la marina israelí tuvo que afrontar otro comba...
electrónicamente y se perdieron en el mar.
Las lanchas israelíes, indemnes de aquel ataque maniobraron oportunamente para
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También participaron pilotos de países no beligerantes con el fin de adiestramiento
y evaluación de sus sistemas de armas....
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GUERRA ELECTRÓNICA EN EL ENFRENTAMIENTO ARABE-ISRAELI DE "YOM KIPUR"

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  1. 1. ANALISIS DE LA GUERRA ELECTRÓNICA EN EL ENFRENTAMIENTO ARABE-ISRAELI DE "YOM KIPUR" 1.- SINTESIS DE LA GUERRA Dadas las tensiones políticas entre árabes e israelíes en los años 70 y el poderoso sistema de defensa antiaéreo dotado por la U.R.S.S. a los países árabes, hicieron decidir a Egipto y Siria lanzar un ataque simultáneo contra Israel desde el norte y el sur, que se inició el "Día de la expiación", día sagrado judío, o "Yom Kipur", 6 de Octubre del año 1973. Los ejércitos árabes lograron engañar al servicio israelí de información, por lo que el ataque cogió por sorpresa al ejército hebreo. Los sirios situaron en los altos del Golán cinco divisiones - unos 45000 hombres y 1200 tanques -, frente a dos brigadas de tanques que allí tenía Israel - unos 4500 hombres y 180 carros -, apoyados por 300 aviones. En el sur del Golán los sirios lograron quebrar las defensas israelíes, llegando casi hasta el río Jordán, pero al día siguiente comenzaron a llegar unidades de reserva israelíes y la fuerza aérea adquirió mayor efectividad cuando los sirios que avanzaban pasaron el límite de cobertura de misiles. Tras 24 horas de lucha, el ejército sirio había perdido la mitad de sus fuerzas, y al día siguiente el ejército israelí inició un contraataque. El 10 de octubre cruzó la anterior línea de demarcación e inflingió fuertes pérdidas al enemigo ya en territorio sirio. Las unidades auxiliares iraquíes, jordanas y marroquíes también sufrieron pérdidas en esta acción y emprendieron la retirada. El 13 de octubre los israelíes rompieron las defensas sirias en la región de Sasá, a unos 45 Km. de Damasco, pero el avance se detuvo para evitar posibles complicaciones con los soviéticos. En el sur tres divisiones motorizadas atazaron a la brigada que había para mantener la línea Bar Lev con apoyo de la brigada de tanques. En pocas horas lograron cruzar el canal de Suez y ocupar posiciones en la margen oriental. Algunas fortificaciones israelíes caerían durante los primeros días de guerra; otras resistieron casi una semana y una no se rindió. La fuerza aérea israelí sufrió grandes pérdidas causadas por los misiles tierra-aire y no podría ofrecer suficiente ayuda a las unidades atacantes de tierra. El 8 de octubre contraatacaron los tanques israelíes; las unidades quedarían prácticamente destruidas, pero impidieron el avance egipcio por la península del Sinaí. Tras haber cruzado el canal dos divisiones de tanques, el 14 de octubre los egipcios comenzaron a avanzar más allá de su cobertura de misiles. Una gran batalla de blindados tuvo lugar, en la que el ejército israelí impuso su superioridad; quedaron destruidos más de 200 tanques egipcios y el resto abandonó la batalla. La fuerza aérea israelí, trasladada ahora parcialmente desde el frente norte, fue también especialmente efectiva. Pero las pérdidas generales de carros y municiones durante la primera semana fue muy grande y el 13 de octubre se inició un transporte aéreo norteamericano de emergencia; los envíos soviéticos a los ejércitos árabes por vía aérea y marítima habían comenzado antes. El 15 de Octubre el ejército israelí dio comienzo a su audaz plan de ataque contra el territorio del propio Egipto, en la margen occidental del canal. Partió del norte del Gran Lago Amargo, sobre la línea divisoria del segundo y tercer ejércitos egipcios. Cruzando el canal bajo un intenso fuego, el 17 de octubre ya operaba una brigada de tanques en la orilla occidental, destruyendo instalaciones de misiles. Esto permitió operar a la fuerza aérea y eliminar al fuego egipcio contra el puente sobre el canal. Una división israelí marchó hacia el sector norte, acercándose a la carretera Ismailía-El Cairo; otra se movió hacia el sur, cortando líneas de 1
  2. 2. abastecimiento del tercer ejército egipcio y la ciudad de Suez. Esta operación cambió completamente la situación militar, lo que promovió la actividad diplomática de la U.R.S.S. Temiendo un nuevo desastre de los ejércitos árabes, Moscú comenzó a exigir el alto el fuego e invitó al Secretario de Estado Norteamericano, Henry Kissenger, a visitar la Unión Soviética. Recelando una posible una posible intervención militar directa de los rusos e intentando salvar la política de distensión, los Estados Unidos aceptaron. La resolución 338 del Consejo de Seguridad de la O.N.U. exigió el alto al fuego en la tarde del 22 de octubre. Israel y Egipto acataron la resolución, pero Siria la rechazó. No obstante, el tercer ejército egipcio, trataría repetidamente de restablecer sus líneas de abastecimiento después de la hora convenida para el alto el fuego, pero el ejército israelí los repelió y prosiguió su avance. El 24 de Octubre por la mañana, cuando se hizo pública una nueva exigencia de alto el fuego, los israelitas se detuvieron en Ras Adabie, en la costa del Golfo de Suez y a 32 Km al este del canal, cortando la carretera de Suez a El Cairo. El tercer ejército estaba ahora totalmente cercado en la margen oriental, y las fuerzas israelíes se hallaban a unos 80 Km de la capital egipcia. Las autoridades de El Cairo denunciaron que Israel había violado el alto el fuego y exigieron la retirada de las fuerzas israelíes a las líneas del 22 de octubre. La Unión Soviética puso en estado de alerta varias divisiones aerotransportadas amenazando con enviarlas a Egipto, pero los Estados Unidos también declararon el estado de alerta y la línea de alto el fuego se mantuvo donde estaba. Los estados árabes decidieron un embargo de los embarques de petróleo destinados a Estados Unidos y Holanda. Europa Occidental lo consintió y se publicó una declaración proárabe de los ministros de Asuntos Exteriores de la CEE. Prácticamente todos los Estados africanos rompieron relaciones diplomáticas con Israel. La dependencia de Israel con respecto a los Estados Unidos había aumentado. Por otra parte, en términos puramente militares la guerra de Yom Kippur fue una victoria terminante para Israel; acabó dejando bajo dominio israelí 520 Km cuadrados de territorio Sirio y unos 2570 del Egipcio. El tercer ejército egipcio - unos 20,000 hombres y 300 tanques- quedó sitiado. Egipto perdió unos 15,000 hombres y 1,000 tanques, dejando además 8,000 prisioneros de guerra. Siria perdió 3,500 hombres y 1,200 tanques, dejando 370 prisioneros. Ambos países perdieron la mayor parte de sus fuerzas aéreas y de sus respectivas flotas. Las pérdidas israelíes ascendieron a más de 2,500 muertos, casi 350 prisioneros de guerra, 100 aviones derribados y varios centenares de tanques destruidos. Egipto y Jordania, pero no Siria, resolvieron participar en la Conferencia de Ginebra reunida el 21 de diciembre de 1973 para llegar a un arreglo en el conflicto del Oriente Medio. En enero de 1974 se firmó un acuerdo entre Egipto e Israel, por el cual se levantó el cerco al tercer ejército egipcio, el cual se retiró. Siria continuó con una guerra de desgaste hasta mayo de 1974, en que se firmó un convenio de separación de fuerzas entre Israel y Siria. 2.- ASPECTOS SOBRE GUERRA ELECTRONICA A las 1400 Hrs. del 6 de Octubre de 1973, se inició el ataque árabe. Aviones egipcios Su-7 y MIG cayeron sobre las instalaciones defensivas y sobre las bases aéreas del Sinaí, mientras que unos 4,000 cañones de diverso calibre comenzaron a bombardear la línea defensiva de Bar-Lev y las principales fortalezas israelíes sobre el canal. 2
  3. 3. Inmediatamente después comenzó la perturbación electrónica de las comunicaciones de radio israelíes que hizo imposible el intercambio de órdenes en todo el campo de batalla. Algunas estaciones de radio y radar israelíes a lo largo del Canal fueron literalmente hechas saltar por los aires por grupos especiales de buceadores egipcios. También en el frente sirio los Sukhoi rusos de que estaba dotada la aviación siria, descolgándose en vuelo rasante desde las alturas del Golán, atacaron y destruyeron todos los baluartes defensivos israelíes de aquel sector. Pocos minutos más tarde, un alud de más de 800 carros egipcios, de construcción soviética, comenzó a atravesar por muchos puntos el canal de Suez, sobre puentes de pontones construidos con antelación. Israel había sido cogido completamente por sorpresa y sin preparación también, por que la fiesta hebrea del "Yom Kippur" había reducido la eficacia de las unidades, ya que se había concedido un breve permiso a mucho personal. Las posiciones de la línea defensiva Bar-Lev fueron atravesadas fácilmente por aquella marea de carros que avanzaba a través del Canal. Para nada sirvieron las tuberías de napal que los israelíes habían instalado y que deberían haber convertido la zona del Canal en un mar de llamas (en las noches anteriores al ataque, en efecto, habían sido cortados por buceadores egipcios sin que se apercibiera el enemigo). Al cabo de algunas horas de desorientación los altos mandos israelíes empezaron a recobrarse y a esbozar un plan de defensa. La fuerza aérea fue la primera en reaccionar. Los pilotos de los Phantom y de los Skyhawk partieron al ataque confiados en la superioridad que habían demostrado hasta entonces en los enfrentamientos con el adversario, gracias, sobre todo a sus milagrosos aparatos de guerra electrónica. Peo su impacto con las columnas acorazadas egipcias que avanzaban fue desastrozo: Los pilotos no oían en los cascos la bien conocida "SAM song", a la que estaban acostumbrados, mientras que los misiles enemigos llegaban sin ser perturbados y les alcanzaban inexorablemente. En los dos o tres primeros días de guerra se derribaron así decenas y decenas de aviones israelíes. Estaba claro que algo había cambiado en el espectro electrónico ya que los equipos electrónicos montados en los aviones israelíes ya no tenían eficacia alguna. En una primera apreciación de la situación se cayó pronto en la cuenta de que el radar que guiaba los misiles y el tiro de la artillería egipcia, operaba en frecuencias más altas y utilizaban técnicas de guía más perfeccionadas que las correspondientes a sistemas de misiles "SAM-2" y "SAM-3". Los pilotos israelíes supervivientes de aquella auténtica catástrofe de los Phantom y los Skyhawk, referían que las columnas acorazadas enemigas avanzaban la protección de un cinturón móvil antiaéreo eficacísimo y diversificado. En vanguardia marchaban una pantalla constituida por sistemas de misiles ultramodernos "SAM-6 Gainful", montados sobre vehículos acorazados; después iban 3
  4. 4. los montajes cuádruples antiaéreos asistidos por radar y montados sobre carros "ZSU23-4 Shilka". Finalmente, iban los misiles "SAM-7 Strela", ligeros y portátiles a la espalda de un hombre, para la defensa antiaérea a baja cota. Este complejo formaba un sistema de defensa aérea casi impenetrable, una especie de sombrilla móvil de fuego bajo la cual los carros podían avanzar al abrigo de los ataques aéreos. La fuerza de este complejo no residía, sin embargo, en la potencia de sus cargas explosivas, en el ritmo de fuego, o algo parecido, sino simplemente en el sistema de guía de las armas, que constituyó una gran sorpresa desde el punto de vista tecnológico no sólo para los israelíes, sino para todas las potencias occidentales. El sistema "SAM-6", cuya misión principal es, precisamente, la defensa antiaérea de las fuerzas de tierra, está montado en dos vehículos blindados, uno para los misiles (cada vehículo llevaba tres misiles llamados Gainful) y otro para el radar, denominado "Staight Flush" en código OTAN. La novedad consistía en que este nuevo sistema utilizaba para la guía del misil la onda continua (ew), en lugar de impulsos como los radares "SAM-2" y "SAM-3". En la práctica, mientras el SAM-2 y SAM-3 eran guiados por impulsos el SAM-6 se dirigía por la onda reflejada del blanco iluminado con una señal de onda contínua de baja potencia emitido por el radar "Straight Flush". Puesto que los aparatos de guerra electrónica instalados en los aviones israelíes estaban construidos para interceptar solamente señales de impulsos, la emisión de onda contínua del radar "Straiht Flush" no era interceptada. Además, este radar no operaba en una sola frecuencia, sino en dos, siendo muy difícil de contrarrestar por los equipos de guerra electrónica. Además, gracias a dos innovaciones tecnológicas adoptadas en el sistema SAM-6 el misil "Guideline" podía ahora acercarse al avión enemigo sin ser descubierto perturbado o engañado por los equipos electrónicos de que disponían los israelíes. La otra novedad, desde el punto de vista electrónico, era el radar "Gun dish", que asistía a los sistemas móviles de cañones antiaéreos de 23 mm. "ZSU-23-4 Shilka". Par escapar a las contramedidas electrónicas, este radar usaba una frecuencia mucho más alta que todas las usadas hasta entonces. También en este caso los receptores de los equipos de guerra electrónica de que disponían los israelíes, construidos para interceptar frecuencias hasta unos 12 GHz, no podían interceptar la emisión electromagnética del radar "Gun Dish", cuya frecuencia era de unos 16 GHz. La tercera novedad estaba constituída por el pequeño misil antiaéreo "Strela" que podía se llevado en la espalda por un soldado y que utilizaba un sistema de guía completamente nuevo: La guía por rayos infrarrojos. Prácticamente, el hombre no debía hacer otra cosa que apuntar y lanzar el misil en la dirección de un avión enemigo que se aproximase a baja cota. El misil, que iba dotado de un detector de rayos infrarrojos, se dirigía automática y constantemente hacía la tobera del exhaustación de gases del reactor del avión que constituye una gran fuente de calor y, por tanto, de energía infrarroja. Estos nuevos sistemas de armas, junto a las anteriores (SAM-2 y SAM-3) habían dado 4
  5. 5. a las fuerzas egipcias una capacidad de defensa aérea, a cualquier cota, verdaderamente excepcional, como para permitirle operar sin haber conquistado el dominio del aire por medio de la aviación. De esta forma, los aviones israelíes que intervenían en la batalla para apoyar a sus propias fuerzas terrestres que trataban de oponerse a las columnas acorazadas enemigas, que avanzaban, se encontraban sin escapatoria en una red de fuego cruzado. En efecto, apenas bajaban para escapar a los misiles SAM eran atacados por las ametralladoras de los montajes móviles, instalados sobre carros ZSU-23-4 y por los pequeños misiles Strela. Las pérdidas de los aviones israelíes eran tan altas que los mandos terrestres consideraron oportuno no solicitar más apoyo aéreo contra las fuerzas acorazadas enemigas. La situación para los israelíes se hacía de hora en hora más crítica en ambos frentes porque, al elevado número de aviones perdidos en los primeros días, se vino a sumar la hecatombe de los carros, fáciles presa de los misiles anticarro "Sagger", también de procedencia rusa: Este misil se guiaba por hilo y era, por tanto, extremadamente preciso también, pues era lanzado por la infantería a distancias muy cortas. El alto mando israelí, comprendiendo que el país estaba en grave peligro, tuvo que sumir una decisión muy grave sobre el frente que debía tener la prioridad en la defensa. Comprendiendo que el peligro del norte amenazaba de cerca los centros urbanos israelíes, se decidió en concentrar todos sus esfuerzos para parar el avance sirio y contener el ataque egipcio en la zona del canal. Sin embargo, para la fuerza aérea, cogida completamente por sorpresa, desde el punto de vista de la guerra electrónica, la única esperanza de disminuir aquella tasa de pérdidas, absolutamente insostenible, era la posibilidad de disponer lo antes posible de contramedidas adecuadas en el campo de la electrónica y del infrarrojo. Las primerísimas ayudas que recibieron en aquellos días dramáticos consistieron en grandes cantidades de Chaff y los correspondientes dispositivos para su lanzamiento desde los aviones. Los Chaff no eran ninguna novedad, por que ya habían sido usados durante la segunda guerra mundial y en Vietnam: solamente se había cambiado la longitud de las cintas metálicas par adaptarlas a las nuevas frecuencias de los radares que debían engañar. El Chaff iba contenido en cápsulas especiales (que a su vez iban reunidos en contenedores) cuya expulsión y apertura accionaba el piloto del avión. Además de Chaff llegaron artificios pirotécnicos especiales, llamados IR flares cuyo objeto era engañar a los misiles de guía por infrarrojos. La técnica de su utilización era idéntica a la del chaff, con la única diferencia de que los flares al estallar producían una gran cantidad de calor y, por tanto, de energía infrarroja. Para que resultara eficaz esta debía ser obviamente de la misma frecuencia que la de la energía infrarroja producida por el escape de los aviones, pero de potencia superior, a fin de crear un blanco aéreo falso sobre el que debía dirigirse el misil SAM-7. Apenas se instalaron los nuevos chaff y flares en los Phantom y Skyhawk, los israelitas pudieron estudiar y poner a punto tácticas especiales para permitir a los pilotos penetrar, con una posibilidad razonable de supervivencia y éxito, en el cero de fuego constituido por los nuevos sistemas de armas empleados por los árabes en el campo de batalla. 5
  6. 6. La mayoría de estas tácticas suponía el ataque directo al sistema de misiles adversarios. Una de las más arriesgadas, pero también de las más eficaces, era la realizada por un solo avión para atacar el sistema SAM-6 (Véase figura A). Aprovechando la escasa velocidad de elevación y de descenso de los SAM-6, el avión se dirigía sobre el vehículo lanzador, volando a muy baja cota, casi pegado al suelo para evitar su localización por el radar antiaéreo del sistema, escondiéndose tras los ecos fijos producidos por las reflexiones del radar sobre el terreno. Rebasado el blanco, el piloto debía subir rápidamente casi a la vertical y entonces precipitarse sobre el blanco, lanzando en el momento oportuno los misiles o las bombas. En esta fase de descenso y en la de alejamiento, siempre a cotas bajísimas, el piloto debía lanzar primero el chaff para confundir y desviar los misiles SAM-6 lanzados eventualmente contra él. Sucesivamente, para escapar a los misiles de guía infrarroja tipo SAM-7, los pilotos israelíes debían efectiar maniobras igualmente audaces, de las que la más sencilla consistía en lanzar flares (bengalas) y dirigirse contra el misil para no presentarle la parte más caliente del avión, que es la tobera de escape. Había también técnicas más complicadas, como la de dos aviones volando en pareja; apenas se daban cuenta del lanzamiento de los misiles con guía infrarroja (IR) se les informaba por radio desde helicópteros oportunamente situados en posición desenfilada, maniobraban de modo que uno de los dos interceptase la trayectoria del otro (véase figura B), creando así en el cielo una mancha de calor (y, por tanto, de energía infrarroja) que atraía al SAM-7, cuyo dispositivo de guía, como ya se ha dicho antes, le llevaba a dirigirse siempre a los puntos más calientes. También era muy eficaz la táctica que aprovechaban otros dos puntos débiles del sistema SAM-6, precisamente su capacidad limitada de búsqueda y de discriminación de altura. La acción era ejecutada por un Phantom y un Skyhawk, que volando en pescadilla, uno tras otro, procedían desde gran altura (Véase figura C): El primero sólo tenía que lanzar en el momento oportuno, una gran cantidad de IR flares y chaff para perturbar los radares adversarios y los sistemas de guía, para permitir al Skyhawk que le seguía a corta distancia efectuar un picado pronunciado sobre el blanco y lanzarle las bombas con buena probabilidad de éxito y supervivencia. Todas estas técnicas requerían, generalmente, la ejecución de maniobras acrobáticas violentísimas, casi desesperadas, que el sistema de guía del misil no podía seguir y que exigían a los pilotos reflejos y capacidad de coordinación verdaderamente excepcionales. Los aviones fueron equipados, posteriormente de nuevo, con "R.W.R." instalados en los contenedores capaces de interceptar también las emisiones electromagnéticas en frecuencias bastante más altas, procedentes de los nuevos misiles SAM-6 y de los radares de los cañones antiaéreos ZSU-23-4. Con estos sistemas, los israelíes no solamente lograron conseguir una reducción importante de las pérdidas, sino también el importante resultado de destruir 40 emplazamientos de misiles de un total de 60. Y puesto que habían podido reconquistar el dominio del aire, hasta entonces detentado por los sistemas de misiles antiaéreos sirios y egipcios, su aviación pudo dedicarse nuevamente al apoyo aéreo táctico en favor de las fuerzas terrestres, no sólo durante la batalla para detener el avance de las fuerzas árabes, sino también durante la famosa operación "Gazella" que llevó a los israelíes al otro lado del Canal y a penetrar en territorio egipcio. Al término de las hostilidades, la aviación israelí había perdido 110 6
  7. 7. aviones, un precio altísimo si se refiere a toda la fuerza aérea del país, casi todos los derribados por los nuevos sistemas de armas, contra los cuales no habían sido previstas las contramedidas electrónicas e infrarrojas oportunas. En la mar la guerra entre árabes e israelíes tuvo, en cambio, una fisonomía totalmente distinta. Los especialistas israelíes, basándose en la experiencia que representaba el hundimiento del destructor "Eliat" por parte de misiles "Styx", en la guerra árabe-israelí de 1967, prepararon una combinación de medios de CME y de cintas antiradáricas de dispersión rápida que demostró ser muy eficaz. También habían construido una nueva clase de lanchas (la clase "Resshef") con un desplazamiento de 410 toneladas y un armamento principal compuesto por rampas de lanzamiento de misiles "Gabriel". Por su parte la marina egipcia y la siria, que estaban consideradas como las adversarias principales, disponían de un gran número de lanchas de la clase "Komar" y "OSA", de construcción rusa, armadas todas con misiles "Styx", que hasta entonces no habían errado el golpe. En efecto, además del hundimiento del "Eliat", estos misiles habían confirmado recientemente más concretamente su eficacia durante el conflicto indo-pakistaní de 1971. Durante aquella guerra, las lanchas "Komar" y "OSA" de que disponía la marina india, habían realizado una serie de incursiones entre el 4 y el 8 de diciembre en la zona portuaria de Karachi, lanzando 13 misiles Styx que habían hundido muchos buques de guerra y tres mercantes pakistaníes amarrados en aquel puerto. Comparado con el "Styx", el "Gabriel" era más preciso, pero tenía un alcance claramente inferior en razón de 2 a 5. Prácticamente, en caso de guerra, una lancha israelí (clase "Reshef" o "Saar") que intentase medirse con una unidad adversaria, armada con misiles Styx, tendría que haber atravesado una zona de 20 a 30 Km bajo la lluvia de tales misiles, antes de situarse en posición de poder lanzar los suyos. Ante este problema para los israelíes, estudiaron la forma de poder penetrar la barrera de misiles árabes y la única solución la encontraron en las contramedidas electrónicas. Por tanto, procedieron a equipar sus lanchas lanzamisiles con equipos de ECM como perturbadores y engañadores. Además, hicieron recubrir sus buques con materiales capaces de absorber parte de la energía de las ondas de radar que le llegasen. También se estudió la maniobra más conveniente a adoptar en la fase de ataque y que consistía en aproarse siempre hacia la unidad enemiga de forma que presentara al radar de ésta la superficie reflejante mínima. El principio de funcionamiento de los engañadores de los israelíes era el siguiente: Los lóbulos principales de los radares soviéticos de guía de misiles tienen generalmente una abertura de algunos grados en los puntos de sensibilidad a media potencia. Además, el lóbulo puede ser ensanchado reduciendo su sensibilidad. Cuando se utilizan técnicas de división de haz para localizar el objetivo con mayor precisión, el radar enemigo es más vulnerable puesto que esta técnica consiste en medir el eco en el punto de mayor intensidad, es decir en el centro del 7
  8. 8. lóbulo. El procedimiento conocido con el nombre de "repetición de ganancia inversa", utilizado por los israelíes en esta guerra, permite engañar a un radar de esta clase. En vez de retransmitir el impulso con una potencia proporcional a la de la señal recibida, se aplica la técnica llamada de "engaño angular" (ampliamente descrita en las publicaciones soviéticas) que consiste en devolver la señal con una potencia proporcionalmente inversa a la suya. Cuando el borde exterior del lóbulo radárico empieza a iluminar el blanco, el sistema de CME retransmite el impulso a gran potencia. Por el contrario, cuando el objetivo es iluminado por el centro del lóbulo, donde el nivel de potencia es el más alto, el sistema sólo devuelve un eco débil, o ninguno. Una variante de esta técnica es muy eficaz contra los sistemas radáricos de dirección de tiro que funcionan según el principio de exploración cónica y diferencia de amplitudes. En este caso, el sistema de CME engaña al radar retransmitiendo los impulsos en la frecuencia de exploración cónica con modulaciones de amplitud tales que se hallan desfasadas en el tiempo. El sistema de CME aumenta progresivamente esta diferencia fase-tiempo, lo que produce errores angulares cada vez mayores en la determinación de las posiciones del blanco. En definitiva, el arma mandada por el radar apuntará a un lugar que no corresponde a la posición del blanco. Si al mismo tiempo se utilizan cintas antirradar, se reducen considerablemente las posibilidades de reacción del operador del radar (actualmente existen CCME para evitar la CME descrita). En el momento de estallar la guerra de "Yom Kippur" las marinas de Oriente Medio, pequeñas pero bien armadas, estaban a punto de llegar a una serie de encuentros en la mar que son aún únicos e importantísimos para la historia naval. Era la primera noche de la guerra. El mando de la marina israelí, temiendo que los sirios, en el marco de las acciones planificadas para el inicio de las hostilidades, pudieran realizar un ataque con misiles desde el mar contra el puerto de Haifa, ordenó la salida al mar de cinco lanchas misileras, precisamente las Reshef, Mivtach, Hanit, Gaash y Miznak. Apenas fuera del puerto, los buques israelíes se dirigieron al norte en busca del enemigo. Los sirios por su parte, estaban a su vez preocupados por los objetivos importantes situados a lo largo de su costa, prácticamente indefensa: por eso hicieron salir tres lanchas misileras de las clases OSA y Komar, además de otras unidades diversas, en misión de vigilancia y patrulla. La formación naval israelí, tras haber costeado el Líbano, alcanzó las aguas sirias donde a las 22.28 horas avistó una lancha torpedera adversaria que patrullaba frente a Latakia. También la unidad siria se dio cuenta de la presencia del enemigo y trató de refugiarse en un puerto próximo, pero fue alcanzada por los cinco buques israelíes y hundida por tiro de artillería. Posteriormente, la formación israelí arrumbó al este, se dividió en dos columnas y navegó hacia Latakia (véase el gráfico correspondiente a este encuentro). En esta fase la Reshef avistó un dragaminas sirio y lo hundió con un misil. Pero probablemente el dragaminas era un cebo para atraer a los israelíes hacia las tres lanchas lanzamisiles de la clase OSA que estaban ya desplegadas para atacar a la formación israelí de flanco. Los equipos de guerra electrónica de los israelíes, en efecto dieron inmediatamente la alarma proporcionando también, gracias al 8
  9. 9. análisis de las emisiones electromagnéticas interceptadas, datos muy precisos sobre el tipo y el armamento de las unidades atacantes. La formación siria maniobró para adoptar el rumbo más favorable para el lanzamiento de los misiles Styz. Los buques israelíes hicieron otro tanto. En aquel momento la distancia entre las dos formaciones era de 40,000 metros y disminuía rápidamente, dado que se navegaba a gran velocidad y a rumbos de aproximación opuestos. En este momento se iniciaba la fase más favorable para las unidades sirias, porque éstas podían lanzar sus misiles mientras que los israelíes no podían hacer lo mismo por el menor alcance de sus armas. Los sirios lanzaron su primera salva a 37,500 metros, los israelíes pusieron en marcha, inmediatamente sus equipos engañadores que debían desviar los Styx y acto seguido empezaron a lanzar chaff que debían distraer a los misiles enemigos en el caso de que la acción de engaño no fuera suficiente. Los dispositivos para el lanzamiento de chaff instalados en los buques israelíes eran de dos tipos, uno de largo y otro de corto alcance y para hacer que el misil estuviera expuesto dos veces a la acción de engaño pasivo durante su veloz vuelo, se activaron ambos. Tanto en los buques israelíes como en los sirios la tensión de las dotaciones crecía al máximo: Todos sabían que el destino estaba ligado en aquellos momentos al funcionamiento de los circuitos electrónicos de los misiles, de una parte, y de los perturbadores de otra. Era la primera vez en la historia naval que se realizaba un combate en el mar entre dos formaciones de unidades lanzamisiles y toda previsión podía quedar desmentida por los hechos. No se trataba ya del clásico combate naval que se resolvía en el duelo artillero, cuyo protagonista era el hombre que dirigía el tiro, que ponía la salva horquillando el blanco, que observaba la caída de los proyectiles y ordenaba las correcciones oportunas, que mandaba en el momento preciso la salva rápida que debía producir la destrucción del buque enemigo. Ahora todo se confiaba a los equipos electrónicos. La marina israelí, después de la experiencia del hundimiento del Eliat, había aprendido bien la lección de la importancia de la guerra electrónica. Y apenas entraron en funcionamiento los equipos ECM, los misiles Styx sirios abandonaron, uno tras otro, las trayectorias correctas que les llevaban hacia los blancos verdaderos para dirigirse contra blancos inexistentes: Luego, como si se hubieran vuelto de pronto locos, comenzaron a hacer maniobras incontroladas hasta caer al mar. Evitando el primer asalto de misiles, los buques israelíes, en dos columnas, maniobraron a la máxima velocidad, para situarse a la distancia útil desde donde poder lanzar sus misiles. Esto ocurría a la 2336 Hrs. Los buques sirios no iban equipados de equipos de guerra electrónica y fueron alcanzados todos inexorablemente. Dos de ellos, una OSA y una Komar tuvieron averías tan graves que se hundieron poco después, la tercera, otra Komar, sufrió daños menos graves y pudo alcanzar un bajo donde varó. Mientras la formación israelí arrumbaba al sur, se destacaron dos unidades para dirigirse a la lancha 9
  10. 10. enemiga varada, que fue atacada y destruida a cañonazos. La noche siguiente la marina israelí tuvo que afrontar otro combate naval, esta vez contra los egipcios y en condiciones aún más dramáticas. De la interceptación de los mensajes transmitidos por el enemigo, los israelíes vinieron a saber que una formación naval egipcia se iba a trasladar durante la noche desde Alejandría a Port-Said para estacionarse en una base naval más próxima al frente. En consecuencia, el alto mando israelí ordenó salir inmediatamente de sus bases a las lanchas Reshef, Keshet, Eliat, Miscav, Herev y Sufa, con la misión de interceptar y destruir la fuerza naval enemiga (véase el gráfico correspondiente al encuentro de Damietta-Baltim). Las unidades israelíes navegaron hacia la costa egipcia en total silencio de radio y radar: Solo iban funcionando los aparatos de guerra electrónica pasiva. La formación naval egipcia, compuesto por cuatro lanchas misileras clase OSA, salió de Alejandría poco después del ocaso y se dirigió a Port-Said. Tras algunas horas de navegación, hacia las 2100 Hrs., una unidad egipcia puso en funcionamiento, durante algunos segundos, el radar con el fin de hacer una comprobación rápida de su situación en una costa completamente oscurecida y de descubrir la eventual presencia de buques enemigos. Inmediatamente aquella "indiscreción" electromagnética fue captada por los equipos de guerra electrónica instalados en los buques israelíes que de este modo pudieron descubrir, identificar y localizar la formación adversaria. El Alto Mando israelí apenas tuvo confirmación de la presencia en el mar de los buques egipcios, decidió enviar también a la zona una patrulla de cuatro aviones para dar apoyo aéreo a las unidades navales. Inmediatamente después del despegue la patrulla debía ascender rápidamente para poder sobrevolar el monte Sinaí, pero fue descubierta por uno de los radares Egipcios "Spoon Rest" que formaban parte de la red de exploración lejana y que con su alcance de 270 Km. tenía bajo control todo el espacio aéreo de Israel. El contacto se pasó enseguida a un radar de adquisición "Long Track" que operaba en coordinación con los sistemas de misiles SAM-6. Apenas los cuatro aviones israelíes entraron en el alcance de los sistemas de armas, se lanzaron contra ellos cuatro misiles. Como los radares de estos nuevos misiles rusos operaban en frecuencias que no podían captar los equipos R.W.R., los cuatro aviones prosiguieron el vuelo, ignorantes de aquella acción enemiga, de pronto, uno primero, luego el segundo y un tercer avión fueron destruidos. El piloto del cuarto avión se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y efectuó una maniobra de evasión violenta y desesperada, logrando evitar el misil destinado a él y salvarse. Entre tanto, en la mar la aproximación entre las dos formaciones navales adversaria proseguía en la más completa oscuridad. Hacia las 2300 Hrs. los egipcios localizaron por radar a la seis unidades enemigas a unos 42,000 metros de distancia, disminuyendo. Apenas alcanzada la distancia útil de lanzamiento, las OSA lanzaron una salva de 12 misiles Styx contra las lanchas israelíes que en aquel momento se encontraban a unos 38,000 metros. Gracias a los equipos ECM (perturbadores, engañadores y lanzachaff) de los barcos israelíes los doce misiles enemigos fueron desviados 10
  11. 11. electrónicamente y se perdieron en el mar. Las lanchas israelíes, indemnes de aquel ataque maniobraron oportunamente para cerrar distancia con el adversario, navegando a toda máquina para estar el menor tiempo posible en aquella situación de impotencia. Al cabo de 20 minutos llegaron a la distancia útil y lanzaron sus propios misiles. Como las OSA egipcias carecían también de cualquier equipo de guerra electrónica, tres de ellas fueron alcanzadas y hundidas por los misiles Gabriel. La cuarta lancha, averiada durante el encuentro, fue a varar delante de Baltim. El papel que tuvieron las ECM en estos encuentros no necesita muchos comentarios. Las fuerzas, bien sean navales o aéreas, enfrentadas no llegaron a establecer contacto visual. Todo se resolvió electrónicamente y en cada ocasión venció el que había sabido preparar mejor las medidas y las contramedidas electrónicas. De la narración de los dos encuentros navales de Latakia y de Damietta- Baltim se desprende un hecho bastante significativo: Contra las unidades israelíes se lanzaron un total de 52 misiles Styx, pero ninguno de ellos dio en el blanco, pues ninguna unidad israelí fue hundida o averiada. Este resultado hay que atribuirlo, ante todo al uso previsor y eficaz de los equipos de guerra electrónica por parte de la marina israelí, que de este modo determinó el fin de los Styx como amenaza para la marina occidental. Aunque estos combates navales no han tenido excesiva influencia en la economía de la guerra del "Yom Kippur", no puede por menos de pensarse que, muy probablemente, con ellos la guerra naval ha entrado en una nueva era. La guerra de "Yom Kippur" ha demostrado también que, si bien las URSS y los Estados Unidos no intervinieron oficialmente, su participación, bajo varias maneras, ha sido determinante. Las dos superpotencias no se limitaron a dar su contribución en forma de armas, sistemas electrónicos, apoyo logístico, planificación, etc.; sino que usaron el Oriente Medio como un polígono gigantesco donde han podido probar en condiciones reales al máximo grado los productos más perfeccionados de su industria bélica. Se ha dicho que los norteamericanos han hecho experimentar misiles Maverick por aviones israelíes en condiciones tácticas reales, los cuales son guiados por rayos láser. Así mismo se probó el empleo del misil aire- superficie "Shrike" el cual se engancha sobre el perturbador. Así mismo se probó el avión bombardero Tupolev TU-16 con tripulación egipcia el cual lanzó un misil ruso aire-superficie AS-5 Kelt de 200 millas de alcance que fue interceptado por un avión Phantom israelí. Los rusos confirmaron la eficacia de sus misiles anticarro "Snapper" y "Sagger", además de la última versión del misil superficie-superficie "Frog". A su vez los israelíes probaron el misil anticarro norteamericano "Tow". También volaron aviones como el avión espía norteamericano SR-71, y los aviones rusos Mig-25, Sukhoi-20 y 25. 11
  12. 12. También participaron pilotos de países no beligerantes con el fin de adiestramiento y evaluación de sus sistemas de armas. Una de las enseñanzas más importantes a extraer de la guerra de Yom Kippur se refiere a las graves consecuencias que pueden derivarse de la carencia de servicio de información o "inteligencia", como se llama comúnmente a todo lo relacionado con la recogida y evaluación de las informaciones sobre enemigos potenciales, desde tiempos de paz. El servicio de Inteligencia israelí ha sido acusado, no injustamente, de no haber avisado al gobierno con antelación suficiente del inminente ataque de Egipto y Siria. A esta falta, que pudo afectar a la existencia propia de la Nación, se añadió el hecho de que las fuerzas armadas israelíes se dejaron sorprender por el empleo del enemigo de sistemas de armas extremadamente avanzados desde el punto de vista electrónico, que provocaron gravísimas pérdidas porque no se disponía de las contramedidas electrónicas apropiadas. Egipto, en cambio, ha demostrado haber cuidado al máximo el servicio de información militar, del que supo tener un excelente uso antes de iniciarse el conflicto. Habían dotado a este servicio de los aparatos más modernos y perfeccionados, para todas las formas de inteligencia electrónica, entre ellos interceptadores sensibilísimos de comunicaciones radio, receptores de vigilancia radar, registradores de emisiones interceptadas, goniómetros muy precisos para localizar las fuentes de las emisiones electromagnéticas interceptadas, etc. La guerra de Yom Kippur es un excelente ejemplo de conflicto "limitado" (en contraposición al conflicto general). Se trató, en efecto de un conflicto limitado con objetivos limitados en el tiempo y espacio, patrocinado por las dos grandes potencias, que condicionaban su desarrollo y probaban sus sistemas de armas más sofisticados y en donde la guerra electrónica en todos sus aspectos jugó un papel relevante. 12

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