El documento resume la revelación celestial a los pastores, su viaje a Belén para confirmar el mensaje de los ángeles, y su alegría al encontrar al recién nacido Jesús. Relata que María guardaba en su corazón todas las palabras de los pastores, y que estos alababan a Dios por lo que habían vivido. Finalmente, indica que el nombre de Jesús fue determinado por Dios antes de su concepción, y que con ese nombre trae Dios la salvación al mundo.