El documento presenta tres pasajes bíblicos que describen pecados cometidos y sus consecuencias. El primer pasaje contrasta la humildad del publicano con el orgullo del fariseo. El segundo pasaje describe cómo Saúl perdonó a Agag y el botín de Amalec desobedeciendo a Dios. El tercer pasaje cuenta cómo Dios castigó a David con la muerte de su hijo recién nacido por cometer adulterio con Betsabé y ordenar el asesinato de su esposo Urías.