Los animales crearon su propia escuela para desarrollar su intelecto mediante ejercicios físicos y académicos según habían aprendido del hombre. Sin embargo, cada profesor impuso su propia aptitud natural como asignatura sin tener en cuenta las aptitudes de los demás animales. Como resultado, los animales fracasaron en las asignaturas que no correspondían a sus habilidades naturales y algunos sufrieron graves consecuencias por intentar aprender cosas para las que no estaban destinados, como un conejo rompiéndose las costillas al intentar vol