La profecía bíblica ha sido abusada e ignorada de varias formas. Se ha abusado al ser espiritualizada o tergiversada por los fanáticos que fijan fechas equivocadas. También se ha ignorado al ser considerada muy complicada o controvertida, en lugar de aceptar su sentido llano. Esto ha llevado a un compromiso con la verdad y el evangelio.