Este documento discute cómo Dios juzgará las naciones por sus actos de justicia e injusticia. Explica que Dios condenó las injusticias como los crímenes sin misericordia y la corrupción durante la época del profeta Amós. También enfatiza que Dios nos dice que debemos aborrecer el mal, amar el bien y seguir la justicia, y que debemos prepararnos para enfrentar al Juez supremo. El objetivo es que los lectores tomen la decisión de acercarse a Dios de todo corazón.