El documento argumenta que el Espíritu Santo nunca abandona a un creyente verdadero. Explica que cuando alguien acepta a Jesús, el Espíritu Santo viene a vivir dentro de él permanentemente. Aunque es posible entristecer al Espíritu Santo alejándose de Dios, el Espíritu Santo nunca los dejará. Apoya esto citando versículos de la Biblia.