El documento habla sobre las puertas del Santuario bíblico. Había tres puertas que representaban la obra de Cristo en la tierra y en el cielo. La puerta más pequeña representaba la obra de Cristo en la tierra, la puerta mediana representaba la obra de Cristo en el cielo, y la puerta grande representaba el juicio. Jesús es la puerta y tiene la llave del reino de los cielos. Cuando se abra la puerta, comenzará el juicio en el cielo.