Este documento describe la paradoja de la Argentina del Bicentenario, un país rico con mucha pobreza. Señala que uno de cada cuatro jóvenes entre 18 y 24 años no trabaja ni estudia, y que dos de cada tres empleos para jóvenes son informales y no generan aportes. Critica a los dirigentes que hablan de pobreza sin asumir responsabilidad y a los que concentran la riqueza sin distribuirla. Concluye que los niños y jóvenes están destinados a purgar las culpas históricas a través