Todo en el universo es vibración, desde lo más sutil y espiritual hasta lo más denso y físico. Las vibraciones originales son siempre positivas, pero los seres humanos han transformado muchas de ellas en negativas a través de sus pensamientos y acciones egoístas y dañinas. Esto ha creado gran desarmonía en la Tierra. Sin embargo, la vibración de amor de Cristo está ayudando poco a poco a traer más armonía al mundo. Cada persona debe esforzarse por purificar sus vibraciones a través de