Este documento presenta una historia sobre un encuentro fallido entre amigos debido a la falta de comunicación y la insistencia en seguir los planes previstos sin considerar cambios. Luego hace una comparación con la relación con Dios, sugiriendo que a veces buscamos a Dios donde siempre lo hemos encontrado sin estar abiertos a que pueda estar esperándonos en un lugar nuevo, y que la Cuaresma es una oportunidad para recalcular nuestra ruta espiritual y estar más atentos a los mensajes de Dios. Finalmente invita a la reflexión sobre áreas de conversión personal