Este cuento presenta a una tortuga muy lenta que siempre quiere ayudar a los demás animales del bosque, pero debido a su lentitud siempre llega tarde. Un día decide dejar de correr para ayudar a los demás dándoles consejos desde su caparazón. Los animales comienzan a visitarla regularmente para pedirle su sabiduría. A partir de entonces, aunque sigue siendo muy lenta, la tortuga puede finalmente ayudar a los demás de forma efectiva.