Este documento cuenta la historia de Pablito, un niño que odiaba las verduras, especialmente los guisantes. Un día, Pablito se perdió en el bosque persiguiendo una ardilla y la ardilla lo llevó a una cabaña donde le dio de comer guisantes porque era lo único que había. A Pablito le encantaron los guisantes y le pidió a sus padres que quería guisantes para cenar cuando lo encontraron, dándose cuenta que en realidad le gustaban.