La reforma de la protección de datos busca fortalecer los derechos de los ciudadanos, garantizando mayor control sobre su información personal y promoviendo principios como la 'protección de la intimidad desde el diseño'. Se establece un 'derecho al olvido' y se exige un consentimiento explícito para el tratamiento de datos, así como notificaciones rápidas de violaciones de seguridad. Estas medidas no solo aumentarán la confianza de los ciudadanos en servicios online, sino que también facilitarán un acceso comercial más seguro y transparente a bienes y servicios.