La informática forense es una disciplina que permite resolver conflictos relacionados con la seguridad informática y la protección de datos mediante la identificación, extracción y análisis de evidencia digital de forma que pueda ser aceptada en procesos legales. Gracias a la informática forense, las empresas pueden obtener respuestas a problemas como fraude, robo de información y espionaje industrial. Se han resuelto casos notables de amenazas a políticos, espionaje cibernético y se ha demostrado la inocencia de personas falsamente acusadas.