Rusia ordenó el cierre de la oficina en Moscú de la radio-televisión canadiense CBC/Radio-Canada y revocó las acreditaciones y visados de sus periodistas. Rusia alegó que CBC se había convertido en un megáfono de propaganda contra Rusia, mientras que Canadá condenó la decisión y defendió el derecho de los periodistas a trabajar sin censura o interferencia. La decisión de Rusia se produjo en respuesta a la prohibición de canales rusos en Canadá y aumentó las tensiones entre los dos países.