Los árabes ocuparon Barcelona entre los años 711 y 801. A partir de este último año, la ciudad pasó a manos de los francos de Carlomagno. Uno de los condes más importantes fue Guifré el Pilós, que inició la Casa de los Condes de Barcelona. En el siglo X, la ciudad empezó a crecer fuera de las murallas romanas con la formación de nuevos barrios como Vilanova del Mar en torno a la iglesia de Santa Maria del Mar.