El documento describe las puertas de la ciudad de Zaragoza durante la época romana y medieval. Originalmente había 4 puertas romanas situadas al final de las calles principales (cardo y decumano), pero con el tiempo se añadieron más puertas medievales para acceder a los nuevos barrios que surgieron fuera de las murallas originales. Muchas de estas puertas medievales ya no existen, pero algunas como la Puerta del Carmen todavía permanecen en pie.