Este devocional expresa un profundo agradecimiento a Dios por todas las bendiciones que recibimos, a pesar de que a veces damos esas bendiciones por sentado. El autor se siente agradecido por cada día nuevo, por respirar el aire, y por escuchar el canto de los pájaros. Aunque no siempre se siente merecedor de la bondad de Dios, el autor reconoce que Dios lo ama incondicionalmente y le ha dado vida eterna. El autor se da cuenta de cuánto ha hecho Dios por él desde que entreg