El destino de Wendy parece estar sellado ya que se avecina una guerra que pondrá en peligro todo lo que ha sacrificado para conseguir la paz de su pueblo. En una reunión con sus consejeros, Wendy propone mejorar las condiciones de vida de los rastreadores que luchan para protegerlos, pero se enfrenta a la oposición de muchos. Mientras tanto, su boda con Tove se acerca a pesar de que su relación parece distante y ella no está segura de querer pasar su noche de bodas con él.