El proceso económico consta de cinco fases interrelacionadas: producción, circulación, distribución, consumo e inversión. La producción genera bienes y servicios utilizando factores como la naturaleza, el trabajo, el capital y la empresa. Los bienes luego circulan a los mercados y se distribuye la riqueza generada entre los factores de producción. Finalmente, los bienes se destinan al consumo o a nuevas inversiones que impulsan otro ciclo productivo.