El documento resume la profecía de Daniel sobre los 2300 días y las 70 semanas. Explica que los 2300 días representan 2300 años en los que el santuario celestial estaría contaminado por la apostasía. Las 70 semanas de años fueron separadas para Israel y predijeron eventos como la reconstrucción de Jerusalén y la muerte del Mesías. Al final de las 70 semanas, Israel rechazó a Jesús y Jerusalén fue destruida en el año 70 d.C., cumpliendo la profecía.