Este sermón habla sobre la importancia de prestar atención a la Palabra de Dios y a los mensajes de los profetas y apóstoles. Advierte que si descuidamos la gran salvación que Dios nos ofrece a través de Jesucristo, no podremos escapar del castigo. Alienta a los creyentes a poner a Dios primero en sus vidas y a no descuidar las señales de los tiempos.