Este sermón trata sobre el concepto de tener un "absoluto" en la fe, es decir, creer sin dudas en la Palabra de Dios. El orador comparte historias de cómo la fe en Dios ha ayudado a personas en necesidad. Exhorta a la congregación a consagrar sus vidas completamente a Jesucristo y a su Palabra, que es el único absoluto en el que se debe confiar.