El documento describe la importancia del Espíritu Santo en la vida del creyente y en la obra misionera. Resalta que el Espíritu Santo da poder y sabiduría para testificar de Jesús, convence de pecado, y transforma vidas. Aunque Dios usa a personas humildes y sencillas, bajo la dirección del Espíritu Santo pueden predicar con eficacia y llevar a cabo la obra misionera.