El documento presenta un sermón de William Branham en el que habla sobre la sanidad divina y la voluntad de Dios. Branham dice que Dios, no los hombres, es quien sana, y que la sanidad ocurre a través de la gracia de Dios. También distingue entre compasión y hacer la voluntad de Dios, señalando que la compasión cristiana es cumplir la voluntad de Dios.