La historia narra la historia de una hormiga productiva y feliz que trabajaba en una empresa. Con el tiempo, la gerencia contrató más supervisores, gerentes y consultores que terminaron haciendo innecesario el trabajo de la hormiga. Finalmente, la hormiga fue despedida a pesar de ser productiva. La moraleja es que es mejor no ser una hormiga trabajadora y feliz para evitar ser explotada por la gerencia.