El documento describe las duras restricciones impuestas a las mujeres afganas bajo el régimen talibán, incluyendo la prohibición de salir solas, trabajar, estudiar o recibir atención médica adecuada. Solo los médicos hombres pueden atender a pacientes en los hospitales, y el 97% de las mujeres dan a luz en casa. El adulterio se castiga con lapidación, en la que la mujer es enterrada hasta la cintura y apedreada hasta la muerte.