El documento habla sobre la importancia del temor de Dios para mantener la integridad. Explica que el temor de Dios ayuda a mantener la integridad sexual, evitar una doble vida, vivir con integridad en el mundo secular, ser mayordomos fieles, evitar los ídolos y tener relaciones interpersonales basadas en el respeto mutuo. Concluye llamando a quienes han perdido la integridad a volver a Cristo, quien sana y guía a su rebaño.