Un pastor pronunció una oración en el Senado de Kansas que criticaba cómo la sociedad ha llamado "bien" a cosas que son "malas", como explotar a los pobres y llamarlo "suerte". La oración generó controversia, con algunos senadores quejándose de que era un "mensaje de intolerancia", aunque la iglesia del pastor recibió miles de llamadas de apoyo. La oración se hizo popular en todo el mundo y generó un debate sobre los valores de la sociedad.