El religioso Joe Wright dio una oración controvertida en el Senado de Kansas en la que pidió perdón a Dios por los pecados de la sociedad estadounidense como el aborto, la pena de muerte y la falta de disciplina de los hijos. Aunque algunos políticos criticaron la oración, la iglesia de Wright recibió miles de llamadas de apoyo. La oración se hizo viral y generó un debate sobre los valores de la nación.