El documento habla sobre aprovechar cada momento con los hijos y valorar el tiempo que se tiene con ellos. El autor propone pasar un día solo disfrutando de pequeños momentos como escoger la ropa, jugar en el parque, hacer burbujas y contar estrellas, sin preocuparse por otras responsabilidades. También reflexiona sobre lo afortunados que son al tener a sus hijos con ellos, a diferencia de padres que los han perdido o que los ven sufrir. Concluye diciendo que no se puede saber si habrá un día más para estar con los hijos.