El documento es una carta de una madre a su hijo donde promete aprovechar el día para disfrutar de pequeños momentos juntos como sonreír, jugar y hacer burbujas sin preocuparse por las tareas cotidianas. También reflexiona sobre lo afortunados que son al poder estar juntos y dar las gracias a Dios por el regalo de tener a su hijo. Termina pidiendo a otros padres que pasen el mensaje y aprecien cada día con sus hijos.