Este documento presenta algunas excusas absurdas dadas por conductores involucrados en accidentes de tráfico. Las compañías aseguradoras han decidido hacer públicas estas excusas ridículas para divertir a unos y avergonzar a otros. Algunas de las excusas más absurdas incluyen que el peatón chocó contra el coche y luego se metió debajo, que el conductor se durmió al volante después de 40 años sin accidentes, y que un coche invisible golpeó al conductor antes de desaparecer.