El documento explora el poder curativo de la música, destacando su uso terapéutico desde la antigüedad y la teoría del 'efecto Mozart', que sugiere que escuchar su música puede mejorar el razonamiento espaciotemporal. Además, se presenta la musicoterapia como un método médico para tratar diversas condiciones emocionales y físicas, utilizando piezas musicales específicas para abordar problemas de salud. Finalmente, se afirma que la música tiene un impacto positivo sobre el bienestar humano, actuando como un regulador de estados de ánimo y facilitando la comunicación y la expresión.