México experimentó grandes avances en tecnología computacional entre 1958 y 2003, incluyendo la adquisición de las primeras computadoras IBM y BEDIX por la UNAM en 1958 y 1960, respectivamente, el desarrollo de sistemas operativos por Microsoft y programas nacionales por el gobierno mexicano en 1995 y 2000, y la intercomercialización de microprocesadores por Intel para 2003.